El pasado 10 de septiembre, el criptoartista español Javier Arres subastó su última obra de arte.
Fue un activo digital representando una composición de los mayores iconos del Rock And Roll.
Aquí la ves:

Rock Never Dies Studios. Fuente: makersplace.com
Estos activos digitales, conocidos como NFTs (token no fungible, por sus siglas en inglés) permiten poseer y transferir la propiedad de activos digitales, sean imágenes, vídeos o coleccionables.
Aunque no tienen equivalente en el mundo físico, estos activos tienen valor en el mundo digital y miles de coleccionistas están dispuestos a pagar mucho por ellos.
En esta subasta, Arres vendió su obra por 45.000 dólares, y en total ingresó más de 400.000 dólares por su colección de obras digitales dedicadas a la música.
Los medios ya le conocen como el “pionero del criptoarte en España”, y es que este granadino de 38 años se ha convertido en uno de los artistas digitales más prestigiosos del mundo.
Pero si piensas que todos pueden vender sus imágenes en internet sin más, no es el caso. No todo el mundo puede preparar una obra de arte digital y venderla por miles de euros.
Detrás hay muchos años de experiencia que, en el caso de Javier, le llevaron a ganar la Bienal de Arte de Londres en 2019, uno de los premios artísticos más prestigiosos del continente.
Los NFTs le están dando una voz a los grandes artistas del mañana, hoy. Y al mismo tiempo, la fusión de arte y esta tecnología ha generado millones tanto para artistas como para coleccionistas.
Y, sin embargo, el arte no es el único campo que los NFTs están revolucionando.
