La utilización el muerte del tenor Carlos Marín , I Divo por los medios

Los que amamos la ópera vemos que están utilizando la información para confundir. La confusión es para ocultar la verdad, así funciona la propaganda, desde sus orígenes. Aclaro que he leído en medios ingleses que podía ser por un derrame cerebral. Y otros que por la COVID . Esta noticia abre la puerta a muchas dudas como muchas de la que trasmiten la mayoría de medios nacionales e internacionales sobre la pandemia . Las dudas que plantea son muchas en una época de posverdad, donde las fuentes las fabrican los medios con imágenes impactantes- a veces montajes- y titulares con fines de distorsionar la realidad, afectando la percepción del que las recibe. Señores de los medios, por favor aclaren sus fuentes, abran debate y sean realmente independientes. La verdad, sea cual sea , sale a la luz contrastando fuentes , incluso debatiendo entre posturas en la ciencia antagónicas porque las hay. Así ha surgido el conocimiento a lo largo de la historia, con la duda de las minorías, no asumiendo el conocimiento ya asentado. Galileo Galilei fue encerrado y obligado a retractarse cuando descubrió el movimiento de los planetas. Posteriormente se demostró que tenía razón.En España muchos periódicos informan de su muerte sin información clara, deberían investigar, algún medio inglés también lo dice . Y el diario El Economista aclara que estaba inoculado según la familia ha trasmitido en su comunicado a la prensa

:»Carlos Marín, de 53 años, estaba ingresado en la UCI del hospital Manchester Royal a causa del Covid. El artista se encontraba intubado y en coma inducido. Carlos se había vacunado contra el coronavirus». Aclaren la enfermedad, la causa, si estaba en tratamiento o inoculado porque esas noticias así tan mal trasmitidas solo tienen un fin : distorsionar la realidad y alejar al ciudadano de la verdad. El fin de los medios debería ser un medio de control al poder facto, no la genuflexión y el servilismo.

Ana Fernández

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Ana Sal

Si tuviera que definirme en pocas palabras, te diría que soy una mente inquieta dividida en tres mundos: las aulas (donde enseño historia del arte, de las ideas e idiomas), la gestión cultural y el emprendimiento, y el servicio público a través de la política. Creo firmemente que para entender el presente y tomar decisiones que impacten en el futuro, necesitamos mirar al arte, a la historia y aprender a conectar a través de las palabras. Este espacio nace para eso: para reflexionar, conectar ideas y debatir con criterio. A partir de ahora, recibirás mis últimos artículos directamente en tu bandeja de entrada (sin rodeos, directo al grano). Bienvenido/a a bordo.

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