
En una reveladora carta dirigida al presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Jim Jordan, el consejero delegado de Meta Platforms, Mark Zuckerberg, ha abordado importantes controversias en torno a las prácticas de censura de contenidos de la plataforma, especialmente en relación con las medidas adoptadas durante el ciclo electoral presidencial de 2020 y la pandemia de COVID-19.
Hemos obtenido una copia de la carta para usted aquí.
Zuckerberg confirmó que altos funcionarios de la Administración Biden ejercieron «presión» sobre Facebook para censurar contenidos específicos relacionados con la COVID-19, criticando el enfoque de la Administración. A pesar de las presiones externas, Zuckerberg hizo hincapié en que las decisiones finales sobre la moderación de contenidos correspondían a Facebook, admitiendo su pesar por algunas de las decisiones tomadas bajo esta presión.
«En 2021, altos funcionarios de la Administración Biden… presionaron repetidamente a nuestros equipos durante meses para que censuraran ciertos contenidos COVID-19, incluidos el humor y la sátira», declaró Zuckerberg, reflexionando sobre las acciones de la Administración que ahora considera “equivocadas”. Lamentó que Meta no fuera más franca contra esta presión en su momento: «En última instancia, fue nuestra decisión retirar o no contenidos, y somos dueños de nuestras decisiones. «
Zuckerberg detalló las interacciones con el FBI, que había advertido a la compañía de una posible campaña de desinformación rusa dirigida a la familia Biden y su asociación con Birmania antes de las elecciones de 2020. Esto llevó a la supresión de una historia del New York Post que implicaba acusaciones de corrupción contra la familia de Joe Biden, que más tarde se determinó que no era desinformación rusa. Zuckerberg también expresó su pesar por esta decisión, señalando cambios significativos en la política de Meta para evitar este tipo de acciones en el futuro.
«Desde entonces ha quedado claro que el reportaje no era desinformación rusa y, en retrospectiva, no deberíamos haber degradado la historia», admitió Zuckerberg, alegando un cambio de política para evitar futuros sucesos de este tipo: «Hemos cambiado nuestras políticas y procesos para asegurarnos de que esto no vuelva a ocurrir».
Además, Zuckerberg se refirió a sus contribuciones a través de la Iniciativa Chan Zuckerberg para apoyar la infraestructura electoral durante la pandemia, con el objetivo de ayudar a las jurisdicciones electorales locales. Defendió estas contribuciones como no partidistas, aunque reconoció el escepticismo público sobre la imparcialidad de tal apoyo.
«Mi objetivo es ser neutral y no desempeñar un papel en un sentido u otro», afirmó, señalando su intención de retirarse de contribuciones similares en futuros ciclos electorales.
Las élites están convencidas, que hablar, pensar o escribir sobre un tema o asunto debería estar prohibido, que debemos hablar, pensar o escribir exclusivamente sobre lo que a ellos les interesa, lo que ellos consideran es «lo único». Es lo que se suele llamar ‘pensamiento único’. Hay una arrmetida cultural en este sentido orquestada desde el poder global con la complicidad de redes como Facebook.
Facebook con 3,065 millones de usuarios activos mensuales juega un rol fundamental en la configuración de ideas, divulgación de noticias, posicionamiento de los ciudadnos. Su algoritmo prioriza intencionadamente unas publicaciones, con los likes y compartiendo las posiciona como verdad. Funciona la idea del contagio y la repeticción como formas de crear pensamientos, realidades sobre los usuarios . Durante la pandemia ejercieron de censores del pensamiento único, cesurando a todos los científicos tratamaiento como ivemectin, censurando cualquier publicación médica o científica que pusiera en cuestión la pandemai, su gravedad, las medidas y posterioremnte todo cuestionamiento de la eficaia de als vacuans, efectos secundariso .
Crearon un estado de pánico, permanente para jsutificar medidas de represión propias de un estado totalitario , aceptadas por la mayoría población con una sumisión un tanto vergonzosa. No se podía criticar el relato oficial, no se contrastaba la información en ningún medio, sobre todo, en Facebook. La minoría que cuestionó el relato oficial fue estigmatizado, marginada,y públicamente ridiculizada.
El hecho de que Mark Zuckenberg reconozca que hubo censura en FB en la pandemia, es un pequeño triunfo para los que la sufrimos. Independientemente de los motivos porque lo haga, si es para posicionarse ante una pérdida del poder de los demócratas, acercándose a Trump o por no perder influencia de usuarios frente a X de Elon Musk. No creo que un ataque de buenismo haya decidido declarar la mea culpa , enarbolando la bandera de la libertad de expresión. Es una oportunidad para exigirle que Facebook deje de ser un espacio de censura y control social , es decir, una red que bajo su apariencia de entretenimiento light es un instrumento de manipulación que utiliza el poder para controlar al ciudadano. esperar que el ciudadano la deje de usar es mucho pedir. Habrá que esperar una revolución.


