El malthusianismo uno de los ejes del «Great Reset».

El Malthusianismo va intrísecamente unido al Great Reset, que estamos viviendo en un tránsito a un nuevo mundo, donde habrá momentos de sufrimiento porque el gran poder mundial es lo que quiere, donde se van pueden vivir crisis energética intermitente a nivel mundial ante la falta de gas, petróleo., la dependencia de países como Rusia en el caso de Europa. También se puede vivir una crisis económica financiera de dimensiones importantes como la crisis de 1929 porque hay un escenario de una burbuja de deuda mundial , con una emisión de dinero desorbitada , con muy bajo crecimiento económico que la puede desencadenar en cualquier momento. Respecto al malthusianismo o maltusianismo es una teoría demográfica, económica y sociopolítica, desarrollada por el economista británico Thomas Robert Malthus (1766-1834) durante la revolución industrial, según la cual el ritmo de crecimiento de la población responde a una progresión geométrica, mientras que el ritmo de aumento de los recursos para su supervivencia lo hace en progresión aritmética. En el Foro de Davos y en Fondo Monetario Internacional se puede ver su clara inclinación al malthusianismo. Han llegado afirmar que sobran dos mil millones de personas en el mundo para llevar a cabo la transición energética, para que los recursos sean suficientes y la sostenibilidad del sistema económico. Por ejemplo el sistema de pensiones es insostenible en muchos países occidentales dada la baja natalidad, con una generación muy numerosa «los boomers» a punto de jubilarse para la que no hay contribuyentes para pagar sus pensiones durante años , como pasa en nuestro país. Y eso se debe cumplir antes de 2050. Se ha empezado ya de una manera sutil a aplicar ese control demográfico . Habrá que protegerse para que no caigamos muy mal parados y tengamos soberanía sobre nuestras vidas , sobre nuestra salud y sobre nuestras finanzas para tener una vejez minímamente digna.

Ana Fernández

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Ana Sal

Si tuviera que definirme en pocas palabras, te diría que soy una mente inquieta dividida en tres mundos: las aulas (donde enseño historia del arte, de las ideas e idiomas), la gestión cultural y el emprendimiento, y el servicio público a través de la política. Creo firmemente que para entender el presente y tomar decisiones que impacten en el futuro, necesitamos mirar al arte, a la historia y aprender a conectar a través de las palabras. Este espacio nace para eso: para reflexionar, conectar ideas y debatir con criterio. A partir de ahora, recibirás mis últimos artículos directamente en tu bandeja de entrada (sin rodeos, directo al grano). Bienvenido/a a bordo.

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