Los bancos centrales no son un sustituto para la democracia

Banco de Inglaterra. Londres. Foto de un viaje a Londres

Durante la crisis finnaciera de 2008 el capitalismo estuvo a punto de colapsar. Lo salvaron , rescataron los bancos con dinero el de los ciudadanos. En esa ocasión, los bancos centrales del mundo, incluida la Reserva Federal actuaron tarde. Durante la crisis desencadenada por el COVID lo han hecho mucho más rápidamente, pero con la misma fórmula: la impresión de dinero, pero en cantidades mucho mayores.

Haciendo historia, desde el 2 de marzo los activos totales de la FED han aumentado a más de la mitad. Desde 2008 su balance ha crecido hasta el 30% del tamaño de la economía de EEUU. Los bancos centrales ejercen su autoridad sin límites en materia monetaria dando por hecho que los ciudadanos no la cuestionan. Esta confianza está fuera de lugar. Tanto los políticos de izquierda como los derecha de EEUU y de la UE tienen razones para estar contentos con ellos y su política de emisión monetaria. Todo ese dinero ha ido a dar liquidez a los bancos y empresas, es decir, ha aumentar sus pasivos. Servirá para fortalecer a esos políticos y a los populistas que sin fortalecer sus legitimidad ni transformar , verán fortalecidos sus discursos y decisiones con toda esa impresión de dinero.

En su reciente libro, el economista Thomas Piketty observa y dice que los bancos centrales se han convertido en los únicos órganos de gobierno que funcionan efectivamente. El activismo financiero es un triaje contra el colapso económico mundial, pero también es una táctica de evasión. Funciona al poner un paréntesis a la democracia y deja que los tecnócratas y políticos se hagan cargo de las tareas burocráticas. Solo son necesarios tomar decisiones sobre tasas, políticas y presupuestos. Como dijo el Presidente de la FED, Jerome Powell: «el Banco central tiene el poder de prestar, pero no de recaudar impuestos y de partidas de gastos. Depende de los funcionarios electos tomar decisiones sobre hacia donde dirigir los recursos coletivos». En los últimos meses ha pedido al Congreso que sea más proactivo en la configuración de la dirección y en las medidas políticas.

Los progresistas tiene razones para elogiar los bancos centrales por evidenciar que «la impresora de dinero de la nada», como dijo recientemente Jerome Powell, en una entrevista, no tiene un límite claro. Los economistas no ven signos de inflación en el horizonte. Aunque no está claro que esa impresión de dinero masiva no lleve a una hiperinflación, muchos se ocupan más de la deflación como el gran problema económico de las economías más fuertes.

Toda la liquidez puesta en empresas y bancos no han logrado traducirse en un crecimiento significativo. Por ese motivo, el estado puede tener un papel activo en la contratación de trabajadores del sector de la economía sostenible, energía verde, salud, educación.

El gasto público del New Deal ayudó a acabar con la Gran Depresión entre los años 1933 a 1939. ¿ Por qué ahora hablan de aplicar un Green New Deal ?.Los bancos centrales apoyando esa medida para frenar el cambio climático resultan poco creíbles. Tal vez, su apoyo se deba a que podría abrirles el camino a la idea de una «QE verde«, apoyando activamente una descarbonización mediante la compra de bonos ecológicos, que son una forma de financializar la economía verde.

La política monetaria es un foco de discusión en altas instancias políticas y jurídicas. El mes pasado , el Tribunal Constitucional alemán, concluyó que el BCE podría haberse excedido en la creación de tanto crédito barato como respuesta a la crisis. Después de esa sentencia, en cuestión de días, Viktor Orbán, Primer Ministro de Hungría,sugirió que la constitución húngara podría prevalecer sobre el Tribunal de Justicia de la UE en el trato de refugiados en su país.

¿ Qué clase de político es el resultado de la política de impresión de dinero masiva?

En EEUU los republicanos están aliviados de que la FED haya rescatado la economía del colapso , lo que le ha posibilitado anTrump la oportunidad de hacer campaña. Aunque el desempleo es altísimo, los peores temores del mercado de valores se han disipado por la acción del Congreso y la compra de bonos por parte de la FED. Los bancos centrales y sus políticas tienen muchos enemigos. Para Trump la Fed es «el enemigo», ya que está claro que está más cerca del partido demócrata, a pesar de que le ha permitido emitir cheques con su firma de 1200 doláres para los ciudadanos, y hacer campaña para las elecciones Presidenciales de noviembre.

Por otro lado, los libertarios , los partidarios del dinero duro, que rechazan toda forma de moneda fiat( fiduciario) han crecido en los últimos tiempos, su frecuencia cada vez es mayor. En EEUU hay cada vez más partidarios de volver al patrón oro. Ejemplos en el pasado como Ron Paul, cuya demanda para poner fin a la Reserva Federal fue una de las propuestas de su campaña de 2008. Su hijo el senador Ran Paul de Kentucky y el senador Ted Cruz también han expresado su apoyo al patrón oro. El regreso a una moneda que se corresponda con las reservas finales de oro podría actuar como una palanca para bloquear la austeridad, bloqueando la expansión de crédito y el costo estatal que sería necesario para corregir la desigualdad.

Otro indicador de la vuelta del patrón oro está pendiente de votarse en la FED. Se ha aplazado su votación, pero se iba a votar la nominación de Judy Shelton a la Reserva Federal , una seguidora de la escuela austríaca de economía, cuyos máximos representantes son los economistas Ludwing Von Mises y Hayek. Shelton es partidaria que se vuelva al » dinero duro «, es decir, al patrón oro antes de aceptar la política monetaria.

Hasta el momento, las accciones de la Fed están recibiendo una amplia aprobación del público. Los funcionarios electos deben tomar este apoyo como una señal de que no rechazan el papel del gobierno en el funcionamiento del mercado en condiciones de emergencia. Los legisladores tienen tiempo para trabjar los bancos centrales para diseñar economías donde la incertidumbre y las dificultades disminuyen, incluso después de que haya pasado el COVID. Los bancos centrales pueden ser complementos para sociedades más justas y equitativas. Debe hacer dinero,para servir a la gente, no para beneficiar a una minoría el, 1% , los más ricos, que son los beneficiados.

Publicado por

Avatar de Desconocido

Ana Sal

Si tuviera que definirme en pocas palabras, te diría que soy una mente inquieta dividida en tres mundos: las aulas (donde enseño historia del arte, de las ideas e idiomas), la gestión cultural y el emprendimiento, y el servicio público a través de la política. Creo firmemente que para entender el presente y tomar decisiones que impacten en el futuro, necesitamos mirar al arte, a la historia y aprender a conectar a través de las palabras. Este espacio nace para eso: para reflexionar, conectar ideas y debatir con criterio. A partir de ahora, recibirás mis últimos artículos directamente en tu bandeja de entrada (sin rodeos, directo al grano). Bienvenido/a a bordo.

Deja un comentario